viernes, 30 de marzo de 2007


Los modernos.

Hoy, teatro. Invita Mari.
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"La vida, esa cosa tan extraña y tan desconocida,
se reparte entre los seres pesimistas y los optimistas.
El pesimista es un ser pesado, de peso específico.
He ahí su definición: el peso en sí mismo, pe-si-mi-smo.
Qué le queda?
Opta por ser tú mismo: op-ti-mi-smo.
La vida se reparte entre los pesimistas y los optimistas.
.

Yo soy optimista, qué le voy a hacer?
No siento pertenecer a una especie en extinción o a punto de desaparecer;
no siento ser.
Estamos sí un poquito más enfermos.
Es que ya nadie da salud, nadie salud-da.
Demos salud, salud-demos.
- Hola, mi semejante, te doy salud, tú me saludas?
Estamos sí un poquito más tristes... faltos de amor.
Novio es el que no-vio.
Las amadas se convierten en esposas.
Llevamos alianzas en el dedo anular..he dicho: anular!
Y nos casamos, recíprocamente, bajo el ritual de un casa-miento.
Y así no es fácil hablar de amor.
Que el amado sea no-novio; una especie de sí-vio.
Que las amadas nos liberen las esposas.
Que llevemos alianzas en el dedo anhelar.
Y si nos casamos, amorosamente,
lo hagamos bajo el ritual de un casa-cierto.
Yo soy optimista, qué le voy a hacer?
Voy a hacer lo que hay que hacer?
Voy a salud-dar un poquito más;
voy a hablar incorrectamente nuestro idioma.
Habemos en el mundo seres diferentes, gente enferma, triste gente...
Pero, es tan diferente."

1 comentario:

vafalungo dijo...

Sabias palabras, sin duda.
Salud le doy, pues.
Debe ser usted una gran Doctora con semejante receta.